El secreto.. la ley de la atraccion y la pinche crisis financiera!

Yo siempre he sido una persona muy positiva, al menos trato siempre de serlo, siempre que pasa algo que se puede considerar malo trato de verle el lado positivo, siempre que tengo un problema me centro en la solución y no en darle vueltas al problema, trato de ser practico y trato de sacar lo mejor de la situación mala por ejemplo, como siempre he trabajado por mi cuenta, me ha tocado muchas veces perder dinero en negocios que no salieron, en ese momento es difícil aceptar que perdiste no solamente plata, perdiste tiempo, perdiste todo el esfuerzo que hiciste por sacar adelante el negocio o el proyecto de negocio que tenias, perdiste la ilusión de hacer billete y volverte millonario con tu proyecto, perdiste probablemente un par de pelos mas por la tensión, algunos perdieron la mujer (que en un acto de inmolación heroico, de solidaridad ejemplar en la época de la crisis, de desprendimiento total, se consiguió un huevon con mas plata y menos problemas que tu, para quitarte un poco de presión y se fue con tus hijos que ahora le dicen Papa) y es difícil aceptarlo , es difícil decirte a ti mismo; Ya esta! ya hiciste todo lo posible, no salió el negocio, acepta tus perdidas, mira para adelante, péinate y empieza de nuevo a caminar y a planear. Ahora si eso te pasa en una época en la que tu situación económica no es tan buena y después de haber tenido millones de dólares y de haber despilfarrado tu billete pensando que nunca te iba a llegar una crisis y le metes todo lo que tienes o lo que te queda, al negocio, no solamente va a ser difícil que aceptes la perdida, lo mas difícil va a ser que alguien te intercepte en tu camino al edificio mas alto de la ciudad y te pare a tiempo antes de que te metas un perfecto clavadito tipo saltador olímpico al vacio, desde el piso 25 directo a la pista mas cercana, la cual detendrá tu caída libre de un solo golpe y de pasadita te quitara de la carita esa mirada perdida de felicidad lunática que tenias en el camino, para dejarte como tortilla española estrellado contra el pavimento hecho una mierda, ante la vista y el aplauso del respetable. Para no llegar a esos extremos siempre trato





